-El amor en ese rincón; la decepción la quiero delante. ¡No, tanto no!, un poco más al fondo. Así, muy bien. Ahora... la tristeza y las lágrimas al fondo, detrás de sus ojos. Con cuidado, que no se note que está triste. Si notan que está triste le harán preguntas y no hará más que rebuscar y pensar en los problemas. Mejor que los deje apartados y ya se enfrontará a ellos.
-¿Y si tiene ganas de llorar?
-Qué más dará, aguantarán allí, cada noche y no llorará. También quiero que muevas los recuerdos, ponlos en el cofre de arriba y al fondo. Todo al fondo.
-¿Todo?
-Sí, no quiero que me molesten.¡Tiene que haber espacio para la felicidad y las sonrisas!
-No caben más cosas en el fondo, a más, si encierras a los recuerdos, ¿cómo se acordará de cuando estaba feliz?
-Amontónalo. Que lo guarde todo, ya lo irá sacando poco a poco.
-¿Y si no puede sacarlo?
-Créeme que lo hará.
-Pero, ¿estás segura? No quiero entrometerme, pero me gustaría sugerirte que desataras los recuerdos y que ella los afrontara, que las lágrimas las soltara... ¿No cree que se sentirá vacía sin llorar? ¿No cree que se sentirá peor? "Sin dolor, ¿cómo conoceríamos el placer?"
-Te estás pasando, estás aquí para obedecer no para dar tu opinión.
-¿Y por las noches? Yo creí que su rutina era llorar al anochecer y refugiarse escribiendo. ¿Tendrá algo que escribir si todo se lo quitas? ¿Cómo se expresará si lo amontonas todo en el fondo? Quieres esconderle lo que pasa y se sentirá peor. Sólo lo aplazas todo, lo estás acumulando. Sabes que está mal. Sabes que acabará sintiendo un enorme nudo en el pecho y se contradirá. Estás haciendo que se sienta más insegura, que se sienta mal consigo misma. Vamos, llevamos días escondiéndole las cosas. Es hora de desordenar todo otra vez y llevar las cosas por turnos, no apilotonarlas.
-Cállate, tú haz lo que te digo, ella se sentirá mejor cuando hayamos terminado. ¿Ves eso? ¿Ves el interés que tiene hacia ella? ¿En pasárselo bien? Quítalo también del medio. Si es insegura y tiene interés por ella cada vez que se maquille tendrá que fijarse en cómo es. Cuando quiera arreglarse buscará algo que le siente bien y su autoestima no hará más que negarse y decirle que se lo quite. Ya sabes cómo es. Mejor que se quede en casa aburriéndose a que salga y tenga que fijarse en ella. La autoestima la has movido delante, ¿verdad?
-No, cuando empezamos dijiste que la rompiera. Dijiste que mejor que no tuviese para que los demás no la llamaran creída. Mencionaste que así se eforzaría más para hacerlo todo mejor y, que cuando alcanzara las metas que se proponía, la autoestima subiría y se sentiría mucho.
-Me hiciste caso y ahora... ¿no tiene nada de autoestima?
-No. Desde que le quitaste la autoestima no hace más que romper todo lo que hace porque piensa que está mal. No puede llegar a quererse. La he visto estos días, no hace más que esquivar espejos. ¿Crees que se puede aprender a dejarse querer si no te quieres?
-¿Prefieres que se metan con ella llamándola creída? ¿Prefieres que le digan que va de víctima sólo porque cuenta las cosas? Sabes como es esta sociedad. Aguantará sin contar sus problemas.
-Has hecho que se convierta en su propia enemiga.
-Pues que hagan las paces, tengo que trabajar, así que sigamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario