jueves, 1 de agosto de 2013

Espérame en la puerta, pero no la abras. Sólo espérame cerca.
Si la abres quédate, no te vayas. No te alejes, quiero que te quedes. 
Deshazte de aquel puzle lleno de piezas deformadas. 
Aléjate despacio, pero coge mi mano, no quiero perderme Llena, el vacío y la ausencia. Volemos, pero no muy alto, no muy rápido. 
Nos caeremos. 

 Recuerda la puerta principal, recuerda el puzle de dos piezas.
Sólo dos. Tú y yo. ¿Nosotros? 
Por favor, recuerda los suspiros en mis labios y en mi nuca tus sonrisas.

Creo que no diré nada, sólo escucharé como cantas. Escucharé tus promesas susurradas. 
Murmuraré que te quiero en silencio y sin decir nada me iré, cerrando la puerta para que no la abras.  

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